Les cuento una historia, era fines de 2019 había logrado esa tan ansiada estabilidad que uno busca en este camino de emprendedor, estábamos cerrando el año bien formando un equipo, el año anterior nos habíamos mudado de oficina, decidimos que nuestro lugar no era un lugar fijo sino un espacio elástico, tal como venia funcionando mi negocio, así que nos fuimos a The Board, uno de los mejores coworkings que conozco, todo estaba marchando bien, la mitad de mi equipo trabajábamos en la oficina, y la otra mitad en remoto, Arequipa, Tarapoto, Buenos Aires, Santiago.

Ya era marzo 2020 y de pronto la pandemia llegó al Perú, situación que todos la conocemos y continuamos viviendo hoy, nos pasamos casi dos semanas en entender que este mundo nunca más volvería a ser el mismo, mientras veía atónito cómo nos mandaban a todos a nuestras casas yo decía, y ahora que pasará con mi negocio? Seré de los negocios que no sobrevivirán al impacto económico? ¿me tendré que prestar plata? Mientras pasaban los días, recibía uno a uno mails de clientes con proyectos que se iban desactivando, posponiendo hasta nuevo aviso, a tal punto que durante muchos días mis preocupaciones eran, cómo carajos voy a pagar sueldos? Tendré que despedir a ese equipo que me costó tanto formar?

Mientras todo eso ocurría, había un tremendo pendiente que no me dejaba dormir, un proyecto que soñé hacía buen tiempo y que lo llamé PAMPA, una idea loca de esas que cuando se la cuentas a alguien te dicen, oye pero lo que estás creando es un marketplace como Amazon, Ripley, Linio, Falabella, ¿cómo vas a competir con los grandes? y mi respuesta era si, le he declarado la guerra a la forma en la que operan los marketplaces, los supermercados y la forma en la negocian con los pequeños, plazos de pago que asfixian a cualquier emprendedor, comisiones que encarecen los precios de los productos o reducen la rentabilidad de los emprendedores, quiero impulsar a las marcas peruanas de diseño, en su propio ecommerce, sin intermediarios y con sus propias reglas.

Producto de los años que llevamos atendiendo proyectos de UX y desarrollo para distintos ecommerce, hemos decidido reinventar el nuevo Amazon, si así de ambicioso y no queremos conformarnos con menos, ese espacio online donde cualquier emprendedor o empresa consolidada pueda vender con nosotros con su tienda propia, una interfaz impecable y cero costo de desarrollo (si, gratis), donde el producto es más importante que la misma tienda donde tenemos a un equipo de UX y analítica dedicado a mejorar permanentemente la interfaz de la tienda para maximizar las ventas, así como lo hace Amazon todos los días, nosotros lo haremos con las cientos de tiendas que tendremos.

Nuestro propósito es que dejemos de ser un país de materias primas y que nos convirtamos en un país que exporta productos marcas de diseño con valor agregado, quiero dejar de ver cómo exportamos nuestro inigualable algodón en rollos o cómo convertimos nuestro precioso oro en burdos lingotes, encuentro que a través de nuestro ecommerce es posible salir al mundo y hacer llegar nuestras marcas tan lejos como sea posible, este mi propósito en esta etapa de mi vida y el propósito de PAMPA.

Les presento ByPampa.com la suma de todos mis fracasos y ambiciones, ese proyecto loco que nos está permitiendo formar un equipo donde nuestra principal virtud es que estamos con un hambre de comernos a este puto mundo, porque el mundo es nuestro, es de todos y no de solo unos pocos.

Tengo dos grandes aprendizajes de esta experiencia, equivócate pronto, equivócate mientras eres pequeño, equivócate sin romantizar el fracaso y sin culpa, equivócate hoy, porque cada día que pasa tus equivocaciones cuestan más.